…y no puedo dormir pero
se me cierran los ojos, mi cabeza da vueltas a lo que creía cerrado. No debería
seguir pensando si no hay nada que pensar, si no tengo razones de peso, si no
existe nadie que me diga que no me equivoco. Debería dejarlo, sé que en realidad
no es cierto, no estoy solo pero me siento tan derrotado. Correría hacia el fin
del mundo si supiera que me esperas un paso antes de caer en el abismo, pero no
sé dónde estás así que debería pararme, no hago más que andar en círculos;
seguramente yo venga de donde estés tú y tú estés donde yo debiera estar pero
no sé quién eres y la duda me mata.
No sé quién eres pero
sueño contigo, te abrazo fuerte, te estrecho, te ato, intento retener tu
recuerdo pero al día siguiente sólo siento dolor en mi garganta, un grito
ahogado… esta vez de verdad creí que era cierto. Soy tan feliz cuando te tengo,
que perderte cada vez que abro los ojos me quema, me arde el pecho, me tiembla
de ira el pensamiento y me ensaño con quien puedo: conmigo. No hay nadie más
que yo y mi soledad. Le grito que se vaya, que me deje a solas pero se empeña
en dibujar mi sombra y por más que corro nunca consigo que tropiece.
Quién soy, quién grita
ante mi espejo, quién busca qué a oscuras. Quién va a encontrarme si no me
sueño, si no me creo, si no me dejo querer… si no me quiero. Hay algo que está
mal aquí dentro, en mi cabeza y en mi pecho. No sé quién manda, no sé quién
quiero que gane. Sólo quiero dormir y soñar contigo, quiero abrazarte, quiero
dibujar tu cuerpo línea a línea. Quiero soplar tu piel y erizar cada centímetro
de esencia que tu mirada borda, quiero que grites mi nombre, quiero saber que
existo porque tú me soñaste… porque ahora estoy roto, ahora no soy nada más que
el anhelo y la desesperanza de lo que seré contigo. Quiero ser lo que tú
quieras que sea, quiero viajar colgado de tu pelo y bajarte la luna a jirones
para arroparte al dormir si tienes frío. Vigilar tu sueño, constante, que nada
te turbe, que nadie ose despertarte. No volveré a cerrar los ojos, no me
perderé nada.
…no puedo dormir, soy
débil, lo reconozco. Hoy tu ausencia duele más de lo normal y caigo de rodillas
y tiemblo. Dudo de todo. Suena a blasfemia, pero hoy dudo de ti. A veces me
pasa, lo siento. Dueles tanto aquí dentro que me da por pensar que no existes,
lo siento… aunque sepa que no es verdad, a veces creo que así es más fácil
todo; pero no lo es.
No llores, te voy a
encontrar; no tengas miedo, no volverás a estar sola, compensaré cada segundo
de más en que dejé de abrazarte, cada lágrima que sin querer lloraste en mi
ausencia. Créeme cuando te digo que daría mi voz por tenerte esta noche entre
mis brazos y arrullarte hasta que caigas dormida. No desesperes, no te des por
vencida, yo no la haré nunca porque tú eres la razón por la que sigo en pie, porque
cada día me enfrento a la jodida certeza del paso del tiempo con el único
alivio de saber que en algún momento de este camino esquizofrénico tú estarás
esperándome. Me mirarás y cada fibra de mi ser sabrá que valió la pena… pero
ahora mismo, ahora mismo no puedo respirar.
Poggio6 - @rociogpoggio
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